
Con este pan nos presentamos al evento "Hecho en casa" de Ben, de What's cooking?, que esta vez va de pan, ¡cómo íbamos a dejarlo pasar!.
Vengo desde hace algunas semanas haciendo pizzas (le encantan a mis niños y la comen bien) con un 20% de harina de garbanzos. Estoy muy contento con el resultado, con el sabor, la textura y el color dorado que queda.

La harina de garbanzos que estoy utilizando es una que se usa en Cádiz y alrededores para hacer tortillitas de camarones es gruesa como si fuera sémola fina, la pena es que la he acabado con este pan y la que me venden en la tienda de dietética de la esquina, aquí en Mallorca, es muy fina, la probaré hasta que me manden otro cargamento de la península.
Hoy tenía que hacer dos pizzas grandes pero he hecho una gran cantidad de masa porque quería aprovechar el horno y hacer un pan con la misma masa. El resultado fue dos pizzas y un pan con un kilo de masa.
Si hacéis la misma cantidad que yo y no queréis hacer pizzas tendréis para dos panes de 800 g.
Ingredientes:
- 200 g de harina de garbanzos
- 800 g de harina de fuerza
- 2 cucharadas de sal
- 50 g de levadura fresca
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
- 1 cucharadita de semillas de hinojo más un poco más para decorar.
Dejé reposar en una olla en el horno apagado pero templadito para que la levadura (que disfruta a los 26º) estuviera a gusto y subiera prontito. Y así fue ya que habíamos puesto también bastante levadura. Una hora más o menos.
Desgasificamos, o sea, damos un amasado corto y dejamos reposar con algo de harina por encima y tapada con un paño. Esperamos que suba de nuevo. Ahora dependerá de la temperatura del ambiente. Puedes calcular otra hora. Precalienta el horno con piedra si tienes.
Quise darle un toque muy rústico y lo que hice fue darle la vuelta a la masa con lo presenté el pan por la parte más fea. La puse sobre mi pala enharinada y metí en mi horno a tope con un recipiente con agua. Además le dimos algunas vaporizaciones para aumentar la humedad.
A los 10 minutos bajé la temperatura a unos 200º. Tardó unos 30 minutos. Estaba bien doradito y mi termómetro marcó 96º. A la rejilla una hora.
Era feo, como yo quería, o sea, rústico... pero estaba buenísimo.






