sábado, 6 de febrero de 2010

Pan con harina de garbanzos y semillas de hinojo



Con este pan nos presentamos al evento "Hecho en casa" de Ben, de What's cooking?, que esta vez va de pan, ¡cómo íbamos a dejarlo pasar!.

Vengo desde hace algunas semanas haciendo pizzas (le encantan a mis niños y la comen bien) con un 20% de harina de garbanzos. Estoy muy contento con el resultado, con el sabor, la textura y el color dorado que queda.
La harina de garbanzos que estoy utilizando es una que se usa en Cádiz y alrededores para hacer tortillitas de camarones es gruesa como si fuera sémola fina, la pena es que la he acabado con este pan y la que me venden en la tienda de dietética de la esquina, aquí en Mallorca, es muy fina, la probaré hasta que me manden otro cargamento de la península.




Hoy tenía que hacer dos pizzas grandes pero he hecho una gran cantidad de masa porque quería aprovechar el horno y hacer un pan con la misma masa. El resultado fue dos pizzas y un pan con un kilo de masa.

Si hacéis la misma cantidad que yo y no queréis hacer pizzas tendréis para dos panes de 800 g.

Ingredientes:
  • 200 g de harina de garbanzos
  • 800 g de harina de fuerza
  • 2 cucharadas de sal
  • 50 g de levadura fresca
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo más un poco más para decorar.
En un bol grande tamizamos las harinas. Hacemos un hoyo en el centro y metemos la levadura frotándola con la harina, vamos incorporando agua caliente, el aceite y la sal. Terminamos de añadir agua cuando quede todo amalgamado. Pasamos a una superficie enharinada y amasamos 10 minutos hasta que esté lisa y flexible.

Dejé reposar en una olla en el horno apagado pero templadito para que la levadura (que disfruta a los 26º) estuviera a gusto y subiera prontito. Y así fue ya que habíamos puesto también bastante levadura. Una hora más o menos.

Desgasificamos, o sea, damos un amasado corto y dejamos reposar con algo de harina por encima y tapada con un paño. Esperamos que suba de nuevo. Ahora dependerá de la temperatura del ambiente. Puedes calcular otra hora. Precalienta el horno con piedra si tienes.




Quise darle un toque muy rústico y lo que hice fue darle la vuelta a la masa con lo presenté el pan por la parte más fea. La puse sobre mi pala enharinada y metí en mi horno a tope con un recipiente con agua. Además le dimos algunas vaporizaciones para aumentar la humedad.

A los 10 minutos bajé la temperatura a unos 200º. Tardó unos 30 minutos. Estaba bien doradito y mi termómetro marcó 96º. A la rejilla una hora.

Era feo, como yo quería, o sea, rústico... pero estaba buenísimo.


viernes, 5 de febrero de 2010

Arroz con espinacas, patatas y bacalao



Nunca he repetido dos veces una receta de arroz con bacalao, voy haciendo variaciones y así he llegado a este versión personal, aunque no por ello he dejado de buscar las ideas en varios libros de arroz.

Hemos creado una versión con poco bacalao pero a la que ponemos espinacas y patata que nos aporta una textura nueva. Hoy no he usado la cazuela de barro sino otra de hierro que también va divina para esto.




Ingredientes para 3 personas:
  • aceite de oliva virgen
  • 2 dientes de ajo picados
  • 125 g de espinacas frescas
  • 1 patata mediana en cubos
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 150 g migas de bacalao
  • 7 puñados de arroz redondo
  • 1 chorro de brandy

A las migas es suficiente retirarle exceso de sal bajo el chorro del grifo y luego dejarlas en remojo desde la víspera.

Doramos ligeramente los ajitos en el aceite. Incorporamos las espinacas y la patata. Rehogamos y añadimos el pimentón, damos unas vueltas cuidando que no se queme. Me gusta añadir un poco de agua del remojo, un chorrito. Luego el resto de agua.

Llevamos a ebullición y ponemos el arroz. A los 5 minutos agregamos el bacalao, a los  18 minutos añadí el brandy y a los 20 aparté.

En este caso necesité algo más de sal pero otras veces no ha necesitado añadir ninguna más, con el bacalao ha sido suficiente.

Nos ha salido un arroz jugosito, un caldoso con poco caldo. Así es como más nos gusta.


jueves, 4 de febrero de 2010

Galletas base


Las llamo así porque en mi manual de cocina, "Cocinar con Placer. Técnicas", llaman masa de base para galletas a la que se usa aquí. Luego te indican algunas de las variaciones que puedes realizar.
Son muy fáciles y ayer las hice con mis niños.

Ingredientes para 16 galletas:
  • 75 g de mantequilla
  • 150 g de azúcar glas
  • ralladura de un limón
  • 175 g de harina tamizada
  • pizca de sal
Encendí el horno a 190º.
Ablandé 30 segundos la mantequilla en el micro y mezclamos con el azúcar. Mezclé con la batidora eléctrica hasta cremosos.
Añadí el huevo (en realidad, lo añadió mi niño Rubén), batí algo más. Incorporé la ralladura de limón, la sal y la harina tamizada. Mezclé pero ahora con una cuchara de madera.

Hicemos 16 bolas y las colocamos en una fuente de horno con papel vegetal. Decoramos con los dientes de un tenedor humedecido (hacer bolas y lo del tenedor fue lo más divertido para los peques).
Metí en el horno entre 8-10 minutos. Sácalas cuando aún estén blandas por el centro pero firmes por los bordes.

Puedes sustituir el azúcar glas por moreno y añadir 50 g de chocolate en trozos y 50 g de nueces picadas. También puedes meterlo en la manga pastelera y hacer rosquitas o rizos.