Volvemos con una nueva pizza. Es una pizza de queso pero con un reborde que nos convierte la masa en un contenedor, en una piscina de queso fundido.
Y hemos elegido el raclette. Mi hermana Natalia, que vivió allí mucho tiempo me ha enseñado muchas grandes cosas de la cocina francesa, nos regaló el aparato (que funde el queso y sirve de parrilla también) y nos enseñó a utilizarlo. Aunque no los hemos usado demasiado como buenos amantes del queso nos gustó muchísimo la idea.
Lo usual es usar queso raclette en lonchas y fundirlo para comerlo con patatas cocidas y embutidos. Nosotros hemos hecho variaciones y hemos usados otros quesos y hemos añadido otros ingredientes como rodajas de tomates que introducen un buen contraste.
Así que pensando en esa idea elaboramos está pizza con mucho queso y con embutidos. Una gozada para nuestra pizza número 100.
Ingredientes para una pizza para dos personas
300 gr de una masa para pizza (receta de la masa y elaboración en esta otra receta)
3 cucharadas de salsa espesa de tomate
250 gr de queso raclette en lonchas
lonchas finas de longaniza o el embutido que prefieras
orégano seco.
Así la hice:
Pintamos con salsa de tomate troceamos el queso y los colocamos dentro de la pizza. Encima ponemos unas lonchas de embutidos, pero pocas porque el protagonista de nuestra pizza va a ser el queso fundido.
Un poco de orégano por encima y al horno precalentado.
Primero unos minutos en la base del horno. Cuando veamos que la base está dorada ponemos el grill a tope y subimos la pizza arriba. En pocos minutos ya tendremos lista la pizza.
(La técnica de horneado la contamos aquí)
Hay que dejar unos minutos que el queso asiente y baje un poco la temperatura
La idea es sencilla pero realmente estupenda.
Espero que os guste. Un besote.