jueves, 23 de mayo de 2013

Arroz salteado con plátano y cacahuete



Este es de las que te sorprende. Una comida fácil, para diario, que puedes hacer sin tiempo pero con mucho sabor.
Además de lo más sana: arroz, cacahuetes y plátano.

Una mezcla que combina de maravilla.






Ingredientes para dos personas

180 gr de arroz jazmín (tailandés)
sal

1 plátano no demasiado maduro, partido por la mitad a lo largo y en rodajas gruesas
2 puñados de cacahuetes crudos
1/2 cebolla grande en tiras finas
3 cucharadas de aceite de oliva suave
2 cucharadas de soja dulce (ketjap manis) o soja normal
pimienta negra
cilantro fresco


Cocemos el arroz tipo pilaff. Ponemos en una olla, cubrimos un dedo con agua a temperatura ambiente, un poco de sal. Tapamos.
Cuando empiece a hervir ponemos un papel albal entre la tapa y la olla para que no pierda vapor y bajo el fuego al mínimo.
En 10-11 minutos se hará el arroz. Veremos que el agua se ha absorbido y se forma unos agujeros en la superficie del arroz.
Retiramos del fuego. Pasamos por agua para cortar la cocción. Escurrimos y reservamos.

En el wok calentamos 1 cucharada de aceite freímos los cacahuetes, reservamos. Cuando enfríen machacamos en el mortero, pero que queden en trozos grandes.
Añadimos dos cucharadas de aceite y doramos a fuego fuerte las cebollas, que cojan color. Agregamos el plátano y salteamos 1 minuto.
Ahora ponemos el arroz y las cacahuetes. Salpimentamos. Mezclamos y calentamos todo. Sólo unos minutos a  fuego fuerte.
Para terminar añadimos la salsa de soja, mezclamos hasta que se mezcle bien la soja y servimos.

En el plato le ponemos el cilantro, prefiero roto con las manos en el momento o picado.




Para esta receta nos hemos basado en una de Domênec López, en su libro "Las mejores recetas con arroz".

Espero que os guste. Un besote.

lunes, 20 de mayo de 2013

Quiche de mozzarella, tomate y albahaca



Tenía muchas ganas de poneros esta quiche. Me gustan las quiches por muchas razones: porque están muy ricas, porque disfruto haciendo la masa quebrada, porque aunque puede darte algo de trabajo pero si gestionas bien el tiempo el resultado es genial, porque la cocina se queda bien limpia y porque me recuerdan las que comí en su lugar de origen...Pero esta no es la típica sino que lleva poca nata, eso baja la cantidad de calorías, e incorpora un tomate como ingrediente estrella. Eso la hace más ligera, con un sabor fresco. Y eso por no hablar de ese aroma a albahaca...

Bueno que aunque la saco de un libro de Le Cordon Bleu ("Tartas Saladas") no es una quiche típica sino muy veraniega, muy colorida...vamos para quedar bien.



Normalmente hago la quebrada a primera hora de la mañana, la hago una bola que cubro con film y dejo reposar en la nevera.

Luego hacemos una cocción en blanco. Metes la masa sola en el molde cubierta por un papel vegetal y unos garbanzos secos para que no suba. Hasta que esté firme, unos 10 minutos a 180-200º, luego retiramos el papel y los garbanzos y dejamos que se dore un pelín.

Mientras vamos preparando el relleno. Rellenamos un cocemos a la misma temperatura durante unos cuarenta minutos o hasta que cuaje la mezcla.

La masa os la explicamos en una quiche anterior: quiche lorraine




Ingredientes

Para la masa quebrada

200 gr de harina
un buen pellizco de sal
100 gr de mantequilla fría
1 huevo ligeramente batido
2 cucharaditas de agua

Para el relleno

2 huevos
50 ml de leche
50 ml de anta
1 pizca de nuez moscada
1 tomate hermoso sin semillas y cortados en cubos de 1 cm
125 gr de mozzarella fresca rallada
25 gr de grana padano rellado
1 cucharada de alhaca fresca picada y algunas hojas para decorar


Cuando ya hemos preparado nuestra masa quebrada (siempre la puedes comprar preparada) y hemos hecho la cocción en blanco.

Vamos preparando el relleno. En un bol ponemos los huevos, la leche, la nata, la sal, la nuez moscada. Batimos. Vertemos la mezcla en la masa y encima ponemos los quesos, el tomate repartido y la albahaca picada.

Metemos en el horno a 180º y dejamos hasta que cuaje y la superficie esté ligeramente dorado. Unos 40 minutos.

Espero que la disfrutéis porque realmente merece la pena.

Un besote.


jueves, 16 de mayo de 2013

Pizza con cheddar al estilo de Loli



A estas alturas de la película no os voy a recordar mi pasión por las pizzas. Desde hace algún tiempo estamos publicando pocas, estamos en un proceso de adaptación con el horno, hemos cambiado la técnica de horneado y no todas las nuevas ideas salen bonitas. Aún así salen buenas ideas del horno y antes o después las veréis.

Hoy os pongo una de las de andar por casa, es como les gustan hacerlas a mi mujer cuando le dejo preparada la masa, aunque hoy la he hecho yo. Le gusta con un poco de cebolla, con quesos y entre ellos un poco de roquefort. Hoy aparte de esos elementos hemos usado un cheddar irlándes muy rico que me rondaba por la nevera y unas lonchas de jamón York que cumplen las funciones del bacon pero sin engrasar demasiado nuestra pizza.

La técnica os la conté en una pizza anterior y consiste en hacerla en dos partes, primero sobre la base del horno y luego arriba al grill. Nos la contó Ibán Yarza en Robinfood.
Nuestra masa: la de casi siempre, con harina de garbanzos.




Ingredientes para dos personas

250 gr de masa para pizza
4 cucharadas de salsa de tomate espesa
125 gr de cheddar rallado
25 gr de roquefort desmenuzado
50 gr de mozzarella fresca desmenuzada
2 cucharadas de cebolla picada
2 lonchas finas de jamón york cortada en tiras o trozos
orégano seco para espolvorear


Calentamos el horno, primero la parte de abajo.
Después de hacer nuestra masa de pizza que ha subido, extendemos sobre un papel vegetal. Esta vez le hemos puesto un poco de reborde para que los quesos no nos rebosen. Cubrimos con la salsa de tomate, dejando un borde libre.
Agregamos el cheddar rallado, la mozzarella y el roquefort desmenuzados, repartidos. Agregamos la cebolla.
Las tiras de jamón york y para terminar el orégano.

Pasamos el papel con la pizza a nuestra pala para ponerlo en la parte baja del horno. Depende de la temperatura que tenga se calentará en solo dos minutos o tardará más hasta que se doré el fondo de la pizza.

Luego sacamos la pizza, la retiramos del papel vegetal, calentamos el grill a tope y ponemos en una bandeja a gratinar. Solo unos minutos serán suficientes, pero es conveniente vigilarla de cerca para que nos se nos dore en exceso.




Y eso es todo, ahora a disfrutar. Espero que os guste.