jueves, 28 de febrero de 2013

Albóndigas de caballa en salsa verde





Unas albóndigas de lo más sanas aunque sí es verdad que no son usuales pero quizás sea por eso por lo que nos llamó la atencíón. Ya habíamos hecho unas con pescado blanco,  con sardinas, otras con atún y ahora le tocaba el turno a este otro pescado azul, tambíén conocido como macarela o xarda y parecido al verdel.

La salsa: fácil y todo terreno, un lujo para mojar pan.

La receta es una de las de "1.069 recetas" el genial Karlos Arguiñano. A este señor le estaré eternamente agradecido porque fueron sus programas los que me empezaron a descubrir la cocina.

Pero la receta tiene una pega y es que este pescado tiene muchas espinas. Así que le pido a la pescatera que me quite la espina central y la cabeza y luego en casa elimino la piel y el resto de las espinas.
Si observas bien los lomos verás que las espinas están a los lados y en una línea central que podemos retirar con el cuchillo. Compro unas caballas bien frescas y grandes, porque si no se quedarán en nada, al retirar tanto.


Ingredientes para dos personas

2 caballas grandes sin espinas ni pieles
2 huevos
2 dientes de ajo bien picados
perejil picado
pimienta molida
pan rallado
harina para rebozar
aceite de oliva para freír
sal

Para la salsa

2 cebolletas picadas
2 dientes de ajo picados
1 cucharada de harina
perejil picado
aceite de oliva para rehogar
agua
sal

Después de eliminar las espinas de las caballas picamos su carne a cuchillo y la mezclamos con los huevos batidos, los ajos y el perejil picados. Agregamos algo de sal y pimienta. Agregamos pan rallado hasta que consigamos un mezcla adecuada para hacer bolas.
Pasamos las bolas por harina y freímos en aceite de oliva hasta que se doren, sólo unos minutos.
Reservamos en papel para que absorba el aceite.

En una cazuela pochamos la cebolleta y el ajo en aceite. Sazonamos y agregamos la harina, damos unas vueltas. Vamos agregando agua poco a poco y añadimos el perejil.
Dejamos cocer durante unos minutos, que reduzca. 

Incorporamos las albóndigas a la salsa y dejamos cocer lento durante 10 minutos. Agregando algo más de agua si vemos que nos espesa demasiado.

Un poco más de perejil picado, que no nos falte. Y..rico, rico.




Pocos ingredientes y mucho sabor. Merece la pena probarlas, aunque sea una vez.

Espero que os guste, un besote.


lunes, 25 de febrero de 2013

Quiche de espinacas



Estoy un poco de luto porque mi horno aunque no ha muerto sí que está malito, todo un trauma, al menos para mí. Pero está quiche ya la hice hace algunas semanas y el horno aún me obedecía.

Como las quiches anteriores las saco de uno libro "Tartas saladas" de una colección de Le Cordon Bleu, una escuela de cocina francesa con mucho prestigio.

La masa es también casera, rápida de hacer. Incluso me estoy planteando hacer un pequeño vídeo casero para veais cómo se puede hacer a mano, como a mí me gusta. El relleno de espinacas y queso, una delicia.




Para la masa quebrada

200 gr de harina
un pellizco de sal
100 gr de mantequilla fría
1 huevo algo batido
2 ó 3 cucharaditas de agua

Para el relleno

500 gr de espinacas (pueden ser congeladas)
20 gr de mantequilla
3 huevos
200 gr de ricotta, aunque también puedes usar un tipo burgos
100 ml de nata espesa, use del 35%
nuez moscada


Sobre cómo hacer la masa os pongo cómo la hicimos en nuestra otra "Quiche lorraine", donde tenemos hasta un vídeo de Jamie Oliver haciendo la masa.

Para el relleno primero limpiamos las espinacas y retiramos los tallos, si son congeladas las descongelamos, después secamos.
En una sartén amplia calentamos la mantequilla, añadimos las espinacas y dejamos hasta tiernas y se haya evaporado el líquido. Luego dejamos enfriar y apretamos para eliminar todo el líquido posible. Troceamos.

Extendemos la masa, forramos un molde con papel y cubrimos con la masa. Coceremos en  "blanco", es decir, ponemos un papel vegetal muy arrugado encima de la masa y como peso legumbres secas. A 180º durante unos 20 minutos hasta que la masa esté firme, luego quitamos el peso y el papel y dejamos unos 5 minutos más para que nos coja un poco color.

Batimos en un bol los huevos junto con el queso y la nata. Añadimos a este batido las espinacas y mezclamos. Sazonamos con sal, pimienta y nuez moscada al gusto.

Rellenamos nuestra masa con la mezcla y metemos en el horno durante 20 ó 30 minutos o hasta que al pinchar el relleno el cuchillo salga limpio.

Dejamos enfriar unos minutos y lista.




Espero que os guste y a ver si me arreglan pronto el horno y os puedo hacer otra de estas delicias.

Un besote.

jueves, 21 de febrero de 2013

Garbanzos con espinacas, una versión



Llevaba mucho tiempo queriendo hacer un potaje de garbanzos y espinacas, una mezcla de sabores tradicionales, algo típico de cuaresma. Un plato entrañable que luego en la mesa no me convencía del todo.

Hoy nos hemos salido del tiesto, nos hemos olvidado de la tradición aunque hemos querido conservar alguno de los elementos esenciales. Por un lado, hemos hecho unas sencillas espinacas con un toque de limón y, por otro, un salteado de garbanzos con aroma de albahaca.

Nos ha salido un plato de lo más sano y con bastante sabor. Además hemos disfrutado adaptando este plato a un tipo de cocina mucho más..."conpanypostre", más a nuestro gusto.




Ingredientes para dos personas

2 huevos cocidos y cortados en rodajas gruesas

aceite de oliva virgen extra rehogar
1 cebolla mediana picada
1 bolsa de 300 gr de hojas de espinacas frescas
sal
pimienta recién molida
zumo de medio limón

200 gr de garbanzos cocidos
un poco de aceite de oliva extra para saltear
1 bolsa de verduras para saltear, 300 gr
1 cucharada de hojas de albahaca picadas
sal

un chorro de aceite de oliva extra para terminar
medio limón para rectificar en el plato


Así lo hicimos

Primero cocimos durante 10 minutos los huevos. Reservamos.

En una sartén grande de fondo grueso rehogamos a fuego fuerte la cebolla picada, hasta que esté un poco dorada, luego añadimos la mitad de las espinacas, damos vueltas, bajamos el fuego a medio, esperamos a que bajen. Ponemos el resto de espinacas, y cuando esté hechas ponemos sal, pimienta y el zumo de limón.
Mantenemos al calor mientras terminamos.

En un wok (uso el cerámico, que me va muy bien) calentamos un poco de aceite. Agregamos los garbanzos (pueden ser de bote, enjuagados y escurridos) junto con las verduras. Salteamos durante unos minutos hasta que esté todo caliente y la verduras se mantengan crujiente. Cuando la tengamos a punto salamos, agregamos la albahaca picada y salteamos un poco más para mezclar.

En el plato colocamos una cama de espinacas, encima los garbanzos con la verdura y encima el huevo duro cortado con un chorro de aceite. Podemos decorar con hierbas y acompañar con algo más de limón para realzar sabores.




Y espero que os guste tanto como a nosotros.

Un besote.

martes, 19 de febrero de 2013

Falafel de Jerusalem



Uno de los regalos de mi último cumple (a los hombres también les llega el momento en el que evitan hablar de su edad) fue un fantástico libro de unos maravillosos cocineros:Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi. El libro es "Jerusalem" y lo paseo como si me estuviera leyendo la última entrega de una de las sagas de moda. En el autobús deleitándome con una receta y compartiendo todo el cariño que estos señores ponen en sus platos, en la terracita mientras me tomo el café...

Soy un amante de la cocina mediterránea, de la sefardí y "Jerusalem"  es esto y mucho más. Es un paraíso de sabores, de herencias, de mágica historia.




Ingredientes para cuatro personas, salieron 26 bolitas

250 gr de garbanzos remojados desde la víspera (no se cuecen)
1/2 cebolla bien picada
1 ajo picado o por prensa-ajos
1 cucharada de perejil picado
2 cucharadas de hojas de cilantro picado

1/4 cucharadita de cayena molida 
1/2 cucharadita de comino molido
1/2 cucharadita de cilantro molido
1/4 cucharadita de cardamomo molido
1/2 cucharadita de levadura química
1 y 1/2 cucharadas de harina
3 cucharadas de agua
3/4 cucharaditas de sal fina

aceite para freír: girasol pero nosotros usamos oliva suave

1 cucharadita de semillas de sésamo para rebozar



Cómo lo hicimos

La noche anterior ponemos los garbanzos a remojar como si fuéramos a hacer uno de nuestros potajes.

Al otro día picamos la cebolla, el ajo, el perejil y el cilantro y vamos pasando por la picadora de carne, junto con los garbanzos. En 3 ó 4 tandas. Dándole varias veces cada vez en la picadora, removiendo el contenido. Queremos conseguir una mezcla pero si llegar a una pasta totalmente homogénea.

Cuando hayamos terminado de pasar por la picadora, unimos con el resto de los ingredientes. Podemos hacerlo incluso con las manos.

Dejamos la mezclar que reposo al menos una hora en la nevera, tapado con un paño húmedo o con film transparente.

Luego calentamos el aceite a 180º, en la receta original se usaba girasol pero últimamente con esto del aceite no soy muy respetuoso, o sea que como el de oliva no hay nada. Debe ser abundante y cubrir la bolita.

Hacemos bolitas de una cucharada, alrededor de 25 gr. Las puse en un plato, por encima espolvoreé las semillas de sésamo y moví el plato haciendo rodar las bolitas, así se le quedaron pegadas las semillas. Luego y antes de meterlas en el aceite las aplasté un poco para darles la forma que veis en la foto.

Freímos en tandas de 6, pocas, para no perder temperatura. En pocos minutos veréis que se doran. Sacamos sobre un papel de cocina.




Las hemos hecho en dos ocasiones y hemos acompañado tanto con un arroz jamín salteado como con un puré de patata y hummus. Tenemos que admitir que esta salsa es su acompañamiento ideal pero un salsita de yogur también le ha ido bien en otras ocasiones (no es la primera vez que las hacemos, tenemos otra versión de falafel aquí, así podéis comparar).

Espero que os guste y espero estar más por aquí, estos últimos días he estado demasiado ocupado.

Un besote.


martes, 12 de febrero de 2013

Antifaz de chocolate con masa de pizza



Con este divertido antifaz quiero presentarme al concurso de Curcuma de "Ruidos en la Cocina". Nos unen gusto y afición desde hace mucho y queremos participar en este concurso especial que ahora nos ofrece Celebra su segundo cumple, sus 300 seguidores y el carnaval, que no es sino el tema del concurso. No dejéis de ir a verla. Desde aquí abrazo, Curcuma.


A mis hijos les pedí consejo y ayuda para el concurso. Y juntos hicimos este antifaz de chocolate.

Primero buscamos imágenes que pudieran gustarnos y que se pudieran hacer con la masa, luego fue surgiendo el antifaz, poco a poco, fue divertido.




Ya anteriormente habíamos hecho una pizza de chocolate pero esta vez hemos usado la misma masa que para nuestra pizza "salada". Luego la hemos pintado con una salsa de dulce de leche, era dulce de leche pero lo suficientemente líquida para untar. Después hemos pintado con la cobertura de chocolate.


Ingredientes para un antifaz

Unos 125 gr de una masa para pizza
aceite de oliva virgen extra para pintarla

salsa de dulce de leche

un puñado de pepitas de chocolate, un cucharada de leche y un poco de mantequilla

lacasitos, pepitas de chocolate y canela en polvo


Así lo hicimos

Extendemos la masa fina y la colocamos sobre la placa del horno enaceitada. Dibujamos con la punta de un cuchillo la silueta de nuestro antifaz, luego cortamos con el cortapizzas.

Podemos pinchar con un tenedor para que no nos suba. Metemos al horno a 200º hasta que se nos dore ligeramente.

Mientras en un cuenco ponemos las pepitas para fundir, la leche y un poco de mantequilla. Con 30 segundos fue suficiente, luego mezclamos.

Dejamos que la masa se enfríe un poco. Luego pintamos con dulce de leche y luego con el chocolate. Y antes de que se enfríe del todo el chocolate cubrimos con lacasitos y más pepitas.




Fue divertido pensarlo, hacerlo y comerlo.

Espero que os guste. Un besote.


domingo, 10 de febrero de 2013

Quiche de gruyère



Después de muchos años sin hacer quiches ahora estoy volviendo a aficionarme a ellas. Y cada vez que las hago disfruto de hacer esta masa rápida y dejarla en la nevera, me gusta hacerla con mis manos porque es fácil  y esto de "pringarme", de "meter las manos en la masa" es para mí un placer.

Luego viene la cocción en blanco, y rellenamos. El final es disfrutar junto con una ensalada.

La de hoy es puro gruyère, con un toque de mostaza. Muy rica y altamente recomendable.




Para la pasta quebrada

200 gr de harina
un pellizco de sal
100 gr de mantequilla fría
1 huevo batido
2 cucharadas de agua

Para el relleno

150 gr de gruyère rallado
3 huevos
200 ml de nata espesa
1 pizca de nuez moscada
1/4 cucharadita de mostaza Dijon


Hacemos la masa como en esta última quiche. Después de reposar en el frigo, extendemos con el rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada. Forramos un molde para quiche, pongo de base un papel vegetal bien arrugado para que se adapte al molde, así luego desmoldaré con facilidad. Dejo sobresalir la masa y vuelvo a meter en la nevera mientras se calienta el horno y voy preparando el relleno.

Rallamos el queso. Batimos los huevos y unimos con la nata, la nuez moscada, sal, pimienta y mostaza Dijon.

Pinchamos la masa con un tenedor, pasamos el rodillo sobre el molde para retirar/cortar el exceso de masa. Cubrimos la masa con otro papel arrugado y cubrimos con legumbres para no nos suba. Horneamos a 180º durante 10 minutos. Retiramos el papel y las legumbres y horneamos unos 5 minutos más.

Sacamos del horno la masa, dejamos enfriar un poco. Ponemos el queso en el fondo y encima la mezcla de huevos y nata.

Horneamos nuevamente unos 30 minutos.


Espero que os guste. Un besote y que disfrutéis de vuestro carnaval.

martes, 5 de febrero de 2013

Sopa con harina de garbanzos y con lombarda



La publicaba no hace mucho Manu, de "Cocinando con CatMan", y me encantó. Seguro que lo conocéis, cocina muy bien y sus fotos son absolutamente espectaculares.
Resulta que desde hace mucho uso la harina de garbanzos. Por un lado, en mi Cádiz natal siempre se ha utilizado : panizas, tortillitas de camarones..., luego también tuve contacto con ella haciendo comida india (harina gram que se usa para empanadillas, para galletas...), luego vinieron mis pizzas con harina de garbanzos, una variedad que nos gusta especialmente y que da sabor y color a mis pizzas.
Pero ahora he visto esta sopita...Manu reduce a harina los garbanzos pero yo suelo tenerla siempre a mano y he tirado de un paquete de gram que tenía.

He modificado cantidades pero lo esencial está ahí. Hoy que la publico he vuelto a hacerla y vuelve a conquistarme: sencilla pero rica. Y como siempre se me ocurren variantes. Creo que durante mucho tiempo, y al menos este invierno, ésta será habitual en mi cocina. Gracias Manu.




Ingredientes para dos personas

1 litro de agua
1/2 cebolla
1 zanahoria
1 rama de apio
1 hoja de laurel
un chorro de aceite de oliva virgen extra
60 gr de harina de garbanzos (usé gram, india), 5 cucharadas colmadas
sal

col lombarda cortada en juliana, un trozo
pimienta negra recién molida
gotas de aceite de oliva virgen extra


Cocemos todo en una olla alta hasta que la zanahoria esté blanda. Retiramos el laurel, batimos con la túrmix y probamos de sal.

Cuando vayamos a servir volvemos a batir. Ponemos a calentar de nuevo. En el fondo del plato ponemos la lombarda y encima nuestra sopa.Con el mismo calor en unos pocos minutos se cocinará la lombarda y nos quedará bien crujiente.

Pimienta negra recién molida y unas gotas de aceite de oliva virgen extra para terminar.





Y lo bien que sienta la sopita con el frío que está cayendo. Espero que os guste.

Un besote.


domingo, 3 de febrero de 2013

Hamburguesas de garbanzos, aprovechando el puchero



No hace mucho en "El país" el Comidista nos ponía unas hamburguesas de lentejas y garbanzos con queso feta que me recordaron otras que ya había hecho de unos de los libros mallorquines que más estoy sacando de la estantería, La Cocina Mallorquina de Xesc Bonnín, las llamaba "revolas de garbanzos".

Así que recordando las que ya había hecho, las de Mikel e intentando sacarle partido a un puchero salieron estas que me fascinaron.

En el primer intento fueron a la plancha pero luego las freímos y quedaron tanto de textura como de sabor mucho mejor. La base esencial son los garbanzos y otras veces hemos añadido, carne picada, bacon y feta desmenuzado; pero en estas hemos sido más sencillos. Aún así queda abierta la posibilidad de personalizarlas con tu ingrediente preferido.

Si no tenéis un puchero a mano, con sus garbancitos, también podéis comprar un bote de garbanzos cocidos  que queda muy bien. Doy fe.





Ingredientes para 4 hamburguesas, para dos personas

400 gr de garbanzos cocidos, del puchero o de bote
3 cebolletas picadas
2 ajos picados
1 huevo batido
1 puñado de pan rallado fino
1 puñado de hojas de espinacas frescas picadas
4 hojas de hierbabuena picada
1 cucharadita de Ras el hanout
sal
harina para rebozar
aceite de oliva suave para freír


Primero escurrimos los (enjuagamos si son de bote) y pasamos por el pasapuré.
Añadimos las cebollas, el ajo, las espinacas, las hierbabuena. Agregamos también la mezcla de especias, la sal, el pan rallado y el huevo batido.

Unimos todo bien y dividimos en cuatro bolas. Damos forma de hamburguesas y pasamos por harina.

Calentamos aceite y freímos en dos tandas, hasta que se doren.


Acompañamos con ensalada y a disfrutar. Lo que más me gusta de esta hamburguesa es su versatilidad, puedes hacerla mucho más sabrosa si quieres, a tu gusto.

Si quieres más ideas para aprovechar el puchero puedes encontrarlas en mi etiqueta "El libro del puchero". Pronto publicaré el puchero de donde salieron estos garbanzos, que hice en la "magefesa", la de toda la vida.

Espero que os guste. Un besote.